Las playas más cristalinas de Europa, 32 rutas verdes, gastronomía de mar y una calma que no encontrarás en ningún otro lugar del Mediterráneo. Curado por quienes vivimos aquí.
Formentera no tiene aeropuerto. La única forma de llegar es en ferry desde Ibiza (30 min) o desde la Península. El punto de entrada es el puerto de La Savina.
El aeropuerto de Ibiza (IBZ) tiene conexiones directas desde toda España y Europa. Un taxi o autobús te lleva al puerto en 20 minutos.
La bicicleta es la opción reina: la isla es mayoritariamente plana y tiene 32 rutas verdes señalizadas. Empresas de alquiler en La Savina desde los primeros pasos del ferry.
Si traes coche o moto, necesitas autorización previa en formentera.eco. Los quads están prohibidos. Los vehículos eléctricos están exentos de tasa.
La temporada turística va de mayo a octubre. Cada mes tiene su encanto, pero los meses ideales son junio y septiembre.
La isla despierta. Playas tranquilas, todo abierto, precios bajos. El agua aún está fresca (18–20°C) pero el tiempo es espléndido. Perfecta para ciclismo y senderismo.
Temporada bajaEl mes perfecto: el agua se calienta (23–24°C), días largos, turistas justos. Puedes disfrutar de Ses Illetes sin empujones. Precios razonables.
✅ RecomendadoTemporada alta. Playas llenas, precios máximos, reservas con meses de antelación. El ambiente es vibrante pero la tranquilidad brilla por su ausencia.
Temporada picoEl secreto mejor guardado. El agua está en su mejor momento (26°C), los turistas se van, los precios bajan y la isla recupera su magia mediterránea.
✅ El mejor mesElegida repetidamente como la isla con las aguas más cristalinas de Europa. La posidonia oceánica protegida por la UNESCO es el secreto de su transparencia.
La playa más famosa de Formentera y una de las más bellas del mundo. Arena blanca fina, aguas turquesas a 1,5 m de profundidad a 50 metros de la orilla, y los islotes de Tramuntana como telón de fondo. La lengua de arena de Es Trucadors la conecta con la playa de Llevant, formando uno de los rincones más espectaculares del Mediterráneo.
La joya de la costa oeste: una cala entre acantilados rojizos que contrastan con el turquesa intenso del mar. Ideal para familias. El mejor atardecer de la isla.
La más larga de la isla con casi 5 km. La playa favorita de los formenterenses: menos masificada, con tramos casi desiertos, chiringuitos auténticos y el legendario Blue Bar.
A pesar de su nombre, es una maravilla. Pequeña, rodeada de naturaleza y con aguas de un azul imposible. Se llena rápido — llega antes de las 10h para encontrar sitio.
El pueblo pesquero más pintoresco. Las embarcaciones de madera encalladas son Bien de Interés Cultural. Visibilidad bajo el agua hasta 50 metros. Es un rincón único para disfrutar de la esencia del mar.
La hermana más tranquila de Ses Illetes, al otro lado de la lengua de arena. Igual de bonita, la mitad de llena. Cuando Ses Illetes está bravo por el viento, Llevant permanece en calma total.
Más allá de las playas, la isla guarda faros solitarios, pueblos blancos, mercadillos hippies y un fondo marino que te dejará sin palabras.
En el extremo oriental a 120 metros sobre el mar. Jules Verne lo citó en Héctor Servadac. Vistas épicas al Mediterráneo. Museo con entrada 4,5€. Acceso solo a pie o en bici.
El extremo sur de la isla. Paisaje casi lunar entre roca y matorral. Escenario de la película Lucía y el sexo. El mejor lugar para ver el amanecer.
El islote virgen al norte, solo accesible en barco. Tres playas vírgenes sin chiringuitos, sin construcciones, sin ruido. Reserva de la Biosfera. Barcos desde La Savina.
La iglesia-fortaleza del siglo XVIII con sus muros de cal ciega es el símbolo arquitectónico de Formentera. Mercadillo artesanal, tiendas de moda adlib y los mejores helados de la isla.
El más auténtico de las Baleares. Artesanos locales venden joyas, ropa y cerámica hechas a mano. Cada miércoles y domingo por la tarde. El espíritu hippie de los años 70 persiste.
Las praderas de posidonia oceánica declaradas Patrimonio de la Humanidad. Visibilidad de hasta 50 metros en Es Caló y Ses Platgetes.
En la carretera PM-820. Se puede ver simultáneamente la costa norte (Ses Illetes) y la sur (Migjorn). El mejor punto para fotografiar la silueta completa de la isla.
El Parque Natural de Ses Salines acoge flamencos rosa y más de 200 especies de aves. Un paseo en bici alrededor del Estany Pudent al atardecer es una de las experiencias más mágicas de la isla.
La mejor forma de descubrir las calas sin acceso terrestre: Cala Saona desde el agua, las cuevas del Cap de Barbaria, y fondeo entre los islotes de Ses Illetes. Salidas diarias desde La Savina.
La cocina de Formentera es honesta y marina. El mar, la huerta y el aislamiento histórico la han hecho única.
El plato más típico. Pulpo fresco guisado con cebolla, pimientos y pimentón. Sencillo y delicioso.
El plato estrella de Es Caló. No es barato, pero es obligatorio probarlo al menos una vez para llevarse el auténtico sabor de la isla.
Con pimiento crudo, cebolla, tomate y el ingrediente estrella: pescado seco artesanal. Sabor intenso que lleva siglos en las mesas de la isla.
Calamares guisados en su tinta con verduras de temporada y sobrasada. Una forma de cocinar única de las Pitiusas.
Pastel de queso fresco con hierbabuena y anís. Suave, cremoso y aromático. El postre tradicional de todas las celebraciones.
Formentera tiene casi 80 hectáreas de viñas de pie franco (la filoxera nunca llegó). Los vinos locales y el licor de hierbas de tomillo son únicos en el Mediterráneo.
Formentera tiene una red de 32 rutas oficiales señalizadas para recorrer a pie o en bicicleta. La mayoría son llanas y accesibles para todos.
La gran ruta transversal de la isla. Atraviesa todos los pueblos. Con desnivel al subir a La Mola — recomendable en bici eléctrica.
El camino costero más famoso. Perfecta para el atardecer: termina exactamente en Ses Illetes cuando el sol toca el horizonte.
Recorre la costa de tramuntana por caminos de tierra entre pinos. Termina en la cala naturista más auténtica de la isla.
La lengua de arena que conecta Ses Illetes con Llevant. Mar a ambos lados. Al final, vistas de Espalmador. El paseo más espectacular de la isla.
Lo que debes saber antes de llegar para no cometer los errores más habituales.
En julio y agosto los ferries se agotan días antes. Reserva online en Baleària, Aquabus o Trasmapi. El trayecto rápido (30 min) es más caro pero más cómodo.
La isla es mayoritariamente plana. Las bicis eléctricas permiten subir a La Mola sin esfuerzo. Alquila en La Savina nada más bajar del ferry. Lleva casco — es obligatorio.
Ses Illetes y Caló des Morts tienen aforo limitado. En temporada alta, llega antes de las 9h. La recompensa: la playa más bonita de Europa prácticamente solo.
No pisas ni arrancas la posidonia oceánica, el sistema que mantiene las aguas cristalinas. Está protegida por ley. Las multas son severas.
Del 1 de junio al 30 de septiembre necesitas autorización previa en formentera.eco. Los quads están totalmente prohibidos. El camping también.
Los chiringuitos de Ses Illetes y Es Pujols son caros. Sant Francesc y Sant Ferran tienen restaurantes de menú del día a precios muy asequibles.
La costa oeste es el escenario perfecto. Cala Saona, Cap de Barbaria y La Savina son los tres mejores puntos. Lleva una botella de vino local.
En las playas más remotas hay poca cobertura. Descarga el mapa de Formentera en Google Maps o Maps.me antes de salir. Las 32 rutas verdes también están en la app de Turisme de Formentera.
La visibilidad permite ver los fondos de posidonia con unas simples gafas de bucear. Es Caló y Ses Platgetes son los mejores puntos para empezar.